¡Despierta, Ofelia!

Trece collages sobre el cambio climático que no argumentan. Aquí el Tuffatore de Paestum salta hacia una sartén para abrasarse, Saturno sigue devorando a su hijo pero el hijo es el planeta, y las máscaras de Steinberg, con el agua hasta el cuello, no se mueven del salón aunque estén a punto de ser alcanzadas por un meteorito.

La serie cierra con Ofelia, más de siglo y medio flotando río abajo, serena, cubierta de flores; ahora flota entre botellas de plástico. Las imágenes que nos enseñaron a mirar como belleza, la pintura y el mito que sostienen nuestra idea de lo bello, sirven ya para contar cómo se acaba. El título es una orden, y no va dirigida al personaje.

¡Despierta, Ofelia!, fotografía 1 — Luis Díaz Gil ¡Despierta, Ofelia!, fotografía 2 — Luis Díaz Gil ¡Despierta, Ofelia!, fotografía 3 — Luis Díaz Gil ¡Despierta, Ofelia!, fotografía 4 — Luis Díaz Gil ¡Despierta, Ofelia!, fotografía 5 — Luis Díaz Gil ¡Despierta, Ofelia!, fotografía 6 — Luis Díaz Gil ¡Despierta, Ofelia!, fotografía 7 — Luis Díaz Gil ¡Despierta, Ofelia!, fotografía 8 — Luis Díaz Gil ¡Despierta, Ofelia!, fotografía 9 — Luis Díaz Gil ¡Despierta, Ofelia!, fotografía 10 — Luis Díaz Gil ¡Despierta, Ofelia!, fotografía 11 — Luis Díaz Gil ¡Despierta, Ofelia!, fotografía 12 — Luis Díaz Gil ¡Despierta, Ofelia!, fotografía 13 — Luis Díaz Gil